APECAT pregunta a Mazoni: «Un sello discográfico aporta posicionamiento al artista»

Abrimos una nueva sección APECAT. El Objetivo: descubrir los puntos de vista de los artistas de los sellos de la asociación sobre los diversos aspectos del panorama actual de la industria discográfica. El primer entrevistado es Jaume Pla (Mazoni) del sello Bankrobber. Mazoni presenta actualmente el nuevo disco “Carn, òs i tot inclòs” (2017), grabado en formato completamente acústico. El que fue líder de los seminales Holland Park, Jaume Pla, fundó Mazoni tras un viaje iniciático por Europa y, siempre bajo el sello Bankrobber, ha publicado los discos “Esgarrapada” (2006), “Si els dits fossin xilòfons” (2007), “Eufòria 5 – Esperança 0” (2009), “Fins que la mort ens separi” (2011), “Sacrifiqueu la princesa” (2013) i “7 songs for an endless night”, además de muchos de singles y algún directo. Además de tocar en los principales festivales del país, Jaume Pla también ha protagonizado aventuras singulares como una gira de 31 días consecutivos.

– ¿Cómo crees que evolucionará la industria de la música en los próximos cinco años?
– No lo tengo del todo claro: ya hace muchos años que estamos en este impasse. Desde la aparición de Napster, que fue como el punto de inflexión, se ha hablado mucho de cómo iría y hacia dónde evolucionaría. Y, desde entonces han pasado muchas cosas: Spotify, iTunes, etc. Pero opino todavía no está nada establecido el modelo (si es que en algún momento se establecerá un modelo más permanente): estamos en una época siempre de cambios, que van saliendo cosas nuevas y nos vamos adaptando, pero no tengo la sensación de que hayamos llegado a algún lugar. Así como, llevarán durante muchos años el mercado discográfico fue muy estable, con lo de ahora enseguida salen novedades y es bastante incierto.

– ¿Cómo crees que ha afectado el cambio de paradigma en el día a día de un sello discográfico?
– Los sellos discográficos antes vivían de vender discos, y eso cambió con este nuevo paradigma. Así, muchas discográficas (como la mía, por ejemplo, a nivel independiente) deben hacer management para sobrevivir. No sé si las ‘majors’ también hacen lo mismo o hacen también otras prácticas, pero en el mercado independiente una opción ha sido la cuota de los conciertos.

– ¿Y qué valor aporta un sello discográfico en el trabajo de un artista?
– Sobretodo, posicionamiento. Es bastante diferente autoeditarse un disco y no veo que haya demasiado apoyo material. Si te autoeditas eres tú solo, luchando contra el mundo, pero si tienes un sello discográfico hay alguien que te da apoyo, que te incluye en un catálogo, que hace que los medios te tengan más presente, etc. Pienso que la ventaja más grande es la parte de la prensa y cómo te ve el sector, de si eres tú solo autoeditado o si estás en una discográfica que tiene un reconocimiento mínimo.

– ¿Cómo valoras el entorno artístico de la industria musical en estos últimos años?
Yo creo que a la escena musical catalana (o como le quieras decir) se polariza mucho el consumo a unas pocas referencias. Hay como una primera división de grupos que nunca sufren por tenerlo lleno, que siempre se les debe pagar el caché o muy cerca de lo que piden. Y son muy pocos. Y luego hay otra mucha gente que intenta sobrevivir a base de readaptar formatos, un día toco con banda, un día toco solo, siempre bastante precario: yo soy músico y tampoco domino donde puede ir el público, pero mi sensación es de ver que varios compañeros de profesión están al mismo nivel y todos pasan estas angustias. Hay trabajo, pero siempre tienes que sufrir hasta el último momento para ver si viene gente, para ver si tiene conciertos, por si te pagarán lo que has acordado. Y entonces, hay ciertos grupos que no les pasa, pero son muy pocos. Y esto también ocurre con el cine, con el teatro y con todo: las bolas que se hacen grandes lo hacen mucho y las que no crecen se quedan allí.

– ¿Y qué papel crees que debería jugar APECAT como asociación representativa del sello discográfico?
– La parte que me interesa más a mí, o que encuentro bastante interesante, es la de toda esta parte de los derechos de autor y de las sincronizaciones. Eso sí que da un apoyo al proyecto artístico en forma material, que es lo que a menudo se echa de menos. El apoyo anímico de las discográficas y la prensa ya suele estar allí, lo que a menudo falta es dinero. Y de vez en cuando, cuando consigues sincronizar canciones tuyas en series o películas se agradece, porque es un input monetario y también de promoción. Recientemente me ha pasado con una canción mía: hacía dos años que estaba editada pero no tenía vida. De repente, un día sonó en la tele y ahora es mi canción más conocida. Por lo tanto, esta insistencia o esta negociación que hagan con los medios de comunicación, para mí es bastante importante.